El Valle de la luna
El Valle de la luna —No sé nada sobre el valle de la luna; pero sà que la recolección alcanza a un diez mil por ciento de dicha para un Billy, una Saxon, una Hazel, una Hattie y un Possum.
Atravesando el condado de Siskiyou y cruzando altas montañas llegaron hasta Ashland y Medford, y acamparon cerca del turbulento rÃo Rogue.
—Esto es maravilloso y glorioso —dijo Saxon—, pero tampoco es el valle de la luna.
—No, es cierto, no es el valle de la luna —asintió Billy. Al anochecer pescó una gigantesca «cabeza de acero» en las aguas heladas del Rogue. Durante cuarenta minutos la pieza trató de luchar para escapar, y finalmente cayó sobre la ribera, y Billy le saltó encima con la presteza de un comanche y la sujetó de las braquias.
—El que busca encuentra —repitió Saxon cuando se encaminaban al norte, ya fuera del Grant Pass, avanzando en esa dirección por caminos montañosos y por los ricos valles de Oregón.
Un dÃa, mientras acampaban ante el rÃo Umpqua, Billy se encontraba desollando el primer ciervo que habÃa cazado. Levantó la mirada hacia Saxon y dijo:
—Si no conociera California creo que Oregón me sentarÃa muy bien.