El Valle de la luna
El Valle de la luna —Aquà está el contrato de todo lo que se convino —dijo—, con precios y descuentos por multas. Vi al señor Hale en el pueblo y se lo enseñé. Me dijo que estaba bien. Entonces me sentà contento. Estuve en el pueblo, fui a Kenwood, Lawndale y a todas partes, vi a todo el mundo y observé todas las cosas. Los caballos de las canteras terminan su trabajo esta semana, el viernes precisamente. Comenzaré a trabajar con todo el equipo el miércoles que viene, y transportaré leña para los edificios y todo lo demás. Y cuando tengan lista la greda también la trasportaré. Pero aún falta lo mejor. No podÃa tener comunicación directa con Kenwood y Lawndale, y mientras esperaba revisé los números. No podrás imaginar qué habÃa sucedido. Cometà un error sumando en alguna parte, y habÃa pedido el diez por ciento más de lo que deseaba. ¡Eso es como encontrar dinero en la calle! Y si ahora quieres tener un par de hombres más para trabajar en las hortalizas, no tienes más que pedirlo, aunque sé que nos vamos a ver apretados en los dos meses próximos. Acepta el préstamo del chino, dile que le pagarás el ocho por ciento de interés y que sólo lo necesitaremos por dos o tres meses.