El Valle de la luna
El Valle de la luna Cuando Billy la dejó a Saxon, que la había abrazado muy fuertemente, comenzó a pasear al potrillo para tranquilizarlo. De pronto se detuvo tan bruscamente que su espalda chocó con el hocico del animal y hubo algo vivaz en lo que siguió. Saxon aguardó, sabiendo casi con absoluta certeza que algo nuevo se le había ocurrido al marido.
—Dime —le dijo Billy— ¿entiendes algo de cuentas de banco y de cheques?