La gente del abismo
La gente del abismo ¡Cinco fanegas! HabÃamos conseguido ganar ocho peniques y medio, o diecisiete centavos, dos hombres trabajando durante tres horas y media. ¡Cuatro peniques y cuarto por barba! ¡Poco más de un penique por hora! Sólo estábamos autorizados a recibir cinco peniques de la suma total, pero como el encargado de las cuentas andaba escaso de cambio, nos dio seis peniques. Nuestros ruegos no obtuvieron respuesta. La desgarradora historia que le contamos no lo conmovió. Sentenció con voz grave que habÃamos recibido un penique de más y prosiguió su camino.