La gente del abismo

La gente del abismo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»En el patio había una manivela fija, instalada en un agujero en la tierra de 18 pulgadas de longitud, 15 pulgadas de profundidad y otras 15 de ancho. La manivela giraba a tres revoluciones por minuto. No había valla de protección ni nada que la cubriera. Desde mi accidente, lo han inutilizado todo y han cubierto el agujero con una plancha de hierro… Me dieron 25 libras. No como indemnización, sino que tal como me dijeron lo consideraban una obra de caridad. Nueve libras las invertí en una silla de ruedas con la que poder moverme.

»Estaba en mi puesto de trabajo cuando perdí las piernas. Ganaba veinticuatro chelines semanales, algo más que el resto porque me las ingeniaba para hacer varios turnos. Siempre era el elegido para hacer las tareas más duras. Mr. Manton, el administrador, me visitó varias veces en el hospital. Cuando empecé a recuperarme un poco, le pregunté si sería posible encontrarme otro puesto. Me contestó que eso no iba a suponer problema alguno, que la empresa se hacía cargo de lo que me había sucedido. No me faltaría de nada en ningún caso… Pero Mr. Manton dejó de visitarme, y en su última visita me comentó que tenía pensado proponer a la dirección que me dieran cincuenta libras como señal, para que pudiese volver a mi hogar en Irlanda con mis amigos».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker