La gente del abismo
La gente del abismo ¿Por qué hemos de apretarnos, la cabeza contra los pies, como sardinas en lata?
ROBERT BLATCHFORD
¡Otra expresión que pierde su originario esplendor, desposeída del encanto de la tradición que hace que las palabras perduren! Para mí, desde entonces, una cafetería puede traerme a la memoria cualquier cosa menos algo agradable. En la otra parte del mundo, su sola mención hacía que en mi imaginación se congregaran los innumerables clientes que las frecuentaban, en mi memoria aparecían caballeros, intelectuales y bohemios de Grub Street.

Una vista de Wapping.
Pero aquí, en esta otra orilla del océano, desgraciadamente el nombre ha perdido su sentido. «Cafetería»: lugar a donde la gente acude a beber café. No era cierto. Allí no se podía conseguir un café ni por dinero ni por lástima. Podías pedirlo, entonces te servían una taza con un líquido parecido que al probarlo te embargaba de desilusión: aquello no era en absoluto café.