La gente del abismo
La gente del abismo Se produce una pausa; “¡Deja en paz a la criatura!”, y la criatura, evidentemente de poca edad, grita aterrada. “¡Está bien!”, repetido insistentemente, a voz en cuello, una veintena de veces: “¡Te voy a estampar esta piedra en la cabeza¡”, y, por el chillido que se oye hay que deducir que la piedra ha sido estampada en la cabeza.

Pelea de borrachas.
Pausa. Aparentemente una de las contendientes ha quedado fuera de combate y la están reanimando; se escucha otra vez la voz de la criatura, pero ahora en un hilo de voz, aunque no menos aterrada.
Las voces empiezan a subir de tono, en una conversación parecida a esto:

“El conflicto se reanuda”.
—¿Sí?
—¡Sí!
—¿Sí?
—¡Sí!
—¿Sí?
—¡Sí!
—¿Sí?
—¡Sí!