La gente del abismo
La gente del abismo Suficientemente afirmadas ambas partes, el conflicto se reanuda. Una de las combatientes obtiene una ventaja abrumadora, y se aprovecha de ella, a juzgar por la manera en que la otra jura que la matará. La que jura la muerte de la otra balbucea y rueda sin voz, sin duda asfixiada por un buen apretón en la garganta.
Intervienen nuevas voces; un ataque por el flanco, roto el apretón en la garganta según se deduce de la forma en que grita la que jura que la va a matar; alboroto general, todas se pelean.
Pausa. Más voces, y la de la joven: “Me voy a poner de parte de mi madre”; diálogo, repetido al menos cinco veces, bla, bla, bla, conflicto renovado, madres, hijas, todas, durante el cual mi patrona retira a su hija de los escalones traseros y yo me pregunto cuál será el efecto en su moral de todo lo que ha oído.