Las Muertes concentricas
Las Muertes concentricas —¡AquÃ! —y me mostró a contraluz una probeta que contenÃa un lÃquido turbio y opaco. Vació en él el contenido de otra probeta, y casi inmediatamente el lÃquido se volvió claro y resplandeciente.
—¡O aquÃ! —con movimientos rápidos y nerviosos tomó una de sus probetas y transformó una solución blanca en una color vino, y una amarillo pálida en marrón oscuro. Dejó caer un pedacito de papel de tornasol en un ácido que se volvió instantáneamente rojo, después lo puso en un álcali y se volvió azul inmediatamente.