Las Muertes concentricas
Las Muertes concentricas Raoul salió primero. El viento lo atrapó y lo hizo rodar. Observó que se había desplazado hacia el este. Haciendo un gran esfuerzo, se arrojó sobre la arena, agazapándose y tratando de resistir. El capitán Lynch, arrastrado como un puñado de paja, cayó sobre él. Dos de los marineros del Aorai, abandonando el cocotero al que se habían trepado, acudieron en su ayuda, recostándose contra el viento en ángulos imposibles, peleando y arañando cada centímetro de terreno.