Las Muertes concentricas
Las Muertes concentricas Vino la construcción del fuerte. Fue un trabajo forzado. Los rayados muros de troncos se levantaron ante los tormentos y quejas de los indios nulatos. El látigo caía sobre sus espaldas, y la mano de hierro de los salteadores del mar manejaba el látigo. Indios hubo que se escaparon, y cuando los apresaron los amarraron con los brazos en cruz ante el fuerte y aprendieron la eficacia del látigo. Dos murieron, otros quedaron lisiados para siempre; los demás aprendieron la lección y no se escaparon.