Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London Y el segundo dijo:
—Y yo, según me ordenaste, ¡oh, señor!, murmuré palabras capciosas en oÃdos sedientos, despertando recuerdos de otros dÃas. La mujer Ipsukuk gime por su pobreza y por la opulencia que ya no tiene. Tummasook piensa en la época en que era jefe, y el pueblo está hambriento y corre furioso de un lado a otro.
Y el tercero:
—Neewak ha destruido los altares de Moosu y ha hecho ofrendas a los dioses que se adoraban antiguamente. Todos recuerdan la riqueza que se deslizaba por su garganta y que ya no poseen. Y primero Esanetuk, que tiene dolor de vientre, se peleó con Klutku, y hubo mucho escándalo. Luego, por ser hijas de la misma madre, riñeron con Tukeliketa. Y finalmente las tres cayeron sobre Moosu, como si cada una de sus manos hubiese sido un torbellino, hasta que se vio obligado a huir de la cabaña, y el pueblo se burló de él. Porque el hombre que no sabe hacerse respetar de sus mujeres es un tonto.
Después llegó Angeit: