Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London —La aviación desapareció como la espuma —murmuró al reanudar su relato—. Eso es… espuma y aviación. Toda la obra del hombre sobre el planeta era igualmente espuma. HabÃa domesticado a los animales útiles, destruido los dañinos y limpiado la tierra de la vegetación silvestre. Después todo esto desapareció y el torrente de vida primitiva volvió a invadirlo todo, borrando su obra… La selva y las malas hierbas inundaron sus campos, las fieras rondaron sus rebaños, y ahora hay lobos en la playa de Cliff-House —le aterró su propio pensamiento—. Donde en otro tiempo se divertÃan cuatro millones de personas se pasean hoy los lobos, y la salvaje familia de los leones de nuestros históricos escudos de armas se ve obligada a defenderse de los colmillos de los animales de presa. ¡Quién lo habÃa de decir! Y todo por culpa de la peste escarlata.
El adjetivo hirió el oÃdo de Hare-Lip.
—Siempre está diciendo lo mismo —advirtió a Edwin—. ¿Qué es «escarlata»?
—El escarlata del arce me estremece como el grito de la corneja —afirmó el anciano.
—Es rojo —repuso Edwin contestando a la pregunta—. Tú no lo sabes porque procedes de la tribu de los chóferes, y esos nunca supieron nada, ninguno de ellos. Escarlata es rojo… yo lo sé.