Martin Eden

Martin Eden

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Después del desayuno, siguió con su relato por entregas. Las palabras fluían de su pluma, aunque interrumpía con frecuencia el trabajo para buscar definiciones en el diccionario o consultar alguna duda en el libro de retórica. A menudo leía o releía algún capítulo durante esas pausas; y le consolaba pensar que, aunque no escribiera las grandes cosas que sentía en su interior, al menos aprendía a redactar y se preparaba para dar forma y expresar sus ideas. Trabajó hasta el anochecer, y luego fue a la biblioteca y hojeó revistas y semanarios hasta que, a las diez, cerraron sus puertas. Ése fue su plan de vida durante una semana. Escribía todos los días tres mil palabras, y por las noches rebuscaba en las revistas y tomaba notas de las historias, artículos y poemas que a los directores les gustaba publicar. De una cosa estaba seguro: podía hacer lo mismo que aquellos escritores tan prolíficos; sólo necesitaba un poco de tiempo, y sería mejor que ellos. Le animó leer en Book News, en un párrafo dedicado a los honorarios de los escritores, no que Rudyard Kipling ganara un dólar por palabra, sino que lo mínimo que pagaban las publicaciones de primera fila era dos centavos por palabra. The Youth Companion sin duda era una de las mejores, y, con esa tarifa, las tres mil palabras que había escrito ese día supondrían sesenta dólares… ¡el salario de dos meses en el mar!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker