Martin Eden
Martin Eden —Me temo que no —confesó él—. Es demasiado fuerte para las revistas. Pero es real, ¡te lo prometo que es real!
—Pero ¿por qué insistes en escribir esas cosas cuando sabes que no se venden? —prosiguió ella inexorablemente—. ¿Acaso no escribes para ganarte la vida?
—SÃ, asà es; pero me dejé arrastrar por esa condenada historia. No pude evitarlo. Estaba pidiendo a gritos que alguien la escribiera.
—Pero ese personaje, ese Wiki-Wiki, ¿por qué tiene que hablar con tanta rudeza? Seguro que tus lectores se sentirán ofendidos y los directores rechazarán tu trabajo por ese motivo.
—Porque el verdadero Wiki-Wiki hablarÃa asÃ.
—Pero es de mal gusto.
—Es la vida —contestó él sin rodeos—. Es real. Es la verdad. Y he de describir la vida tal como la veo.
Ella no respondió y, durante un momento embarazoso, los dos guardaron silencio. Precisamente porque la amaba, él no llegaba a comprenderla del todo, y ella no podÃa comprenderle porque la grandeza de Martin se extendÃa más allá de su horizonte.
—Bueno, he conseguido el dinero de la Transcontinental —dijo él, esforzándose por llevar la conversación a un asunto menos espinoso.