Martin Eden
Martin Eden —¿Quieres decir fingiendo que no te interesas por ellas? —preguntó ansiosamente Jim.
Martin reflexionó unos instantes antes de responder.
—Supongo que eso serÃa útil, pero en mi caso es diferente. Nunca me han interesado… demasiado. Pero es muy probable que, si lo finges, el resultado sea el mismo.
—TendrÃas que haber estado anoche en el granero de Riley —exclamó Jim, cambiando de tema—. Muchos se pusieron los guantes. HabÃa un tipo increÃble de West Oakland. Le llamaban el Rata. Escurridizo como una anguila. Nadie logró pegarle. A todos nos habrÃa encantado que estuvieras. Por cierto, ¿dónde andabas?
—En Oakland —contestó Martin.
—¿Fuiste al teatro?
Martin empujó el plato y se puso en pie.
—¿Vendrás a bailar esta noche? —le gritó Jim.
—No, creo que no —respondió.