Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Había muchos otros convidados, veía aún como entre sueños sus caras, mas no podía recordar quiénes eran.
¡Algunos comían, los más rechazaban la carne humana con asco y con horror!
Una gran orquesta de instrumentos, que parecían de viento, como trompetas de papel de diario tocaba un aire militar, y un coro como el que produciría el eco del pueblo agrupado en la plaza pública cantaba:
There is no hope for nations! Search the page
Of many thousand years-the daily scene;
The flow and ebb of each recurring age,
The everlasting to be which hath been,
Hath tought us nought or little.
Lo que traducido en prosa, quiere decir:
No hay ya esperanza para las naciones. Recorres las páginas de los siglos. ¿Qué nos han enseñado sus vicisitudes periódicas, el flujo y reflujo de las edades y esa eterna repetición de los acontecimientos? Nada o muy poco.
Carmen llegó con el mate y me sacó de la meditación retrospectiva en que estaba.
En ése momento se oyó un cañonazo.
Era una descarga eléctrica, un trueno seco.
El fenómeno es frecuente en la Pampa.