Amalia

Amalia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Don Cándido se levantó, fue a la puerta del gabinete que daba a la sala, miró por la bocallave, y después de convencerse de que no había nadie al otro lado de la puerta, volvió a Daniel y le dijo al oído con tono misterioso.

—¡Lamadrid se ha declarado contra Rosas!

Daniel dio un salto en la silla, un relámpago de alegría brilló en su semblante, pero súbitamente apagóse al influjo de la poderosa voluntad de ese joven, que se ejercía especialmente sobre las revelaciones con que el semblante humano hace traición con frecuencia a las situaciones del espíritu.

—Usted delira, señor —le respondió, volviendo a sentarse tranquilamente.

—Cierto, Daniel, cierto como que los dos estamos ahora conversando juntos y solos. ¿No es verdad que estamos solos?

—Y tanto, que si usted no me refiere cuanto dice saber, creeré que todavía me reputa como a un niño y que se burla de mí.

Y los ojos de Daniel bañaron con su lumbre activa toda la fisonomía de aquel hombre que iba a ser observado hasta en lo más secreto de su pensamiento.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker