Amalia
Amalia —«De La Rioja, con fecha 15 de abril, se comunica que los traidores Brizuela[39], titulado gobernador, y Francisco Ersilbengoa, titulado secretario, en logia con Juan Antonio Carmona, y Lorenzo Antonio Blanco, titulados presidente y secretario de la Sala, se preparan a sancionar una titulada ley, en la cual se desconocerá en el carácter de gobernador de Buenos Aires, encargado de las Relaciones Exteriores, al Ilustre Restaurador de las Leyes, gobernador y capitán general de la provincia de Buenos Aires, brigadier don Juan Manuel de Rosas; y todo esto por sugestiones del cabecilla unitario Marco Avellaneda, titulado jefe de la Liga del Norte».
—¡Brizuela! ¡Ersilbengoa! ¡Carmona! ¡Blanco! —repitió Rosas con los ojos clavados en la carpeta colorada, como si quisiera grabar con fierro en su memoria los nombres que acababa de oír y repetía…—. Continúe usted —dijo después de un momento de silencio.
—«De Catamarca, con fecha 16 de abril, comunican que el salvaje unitario Antonio Dulce, titulado presidente de la Sala, y José Cubas, titulado gobernador, se proponen publicar una titulada ley en la que se llamará tirano al Ilustre Restaurador de las Leyes, gobernador y capitán general de la provincia de Buenos Aires, brigadier Don Juan Manuel de Rosas».