Critica de la Filosofia del Estado de Hegel
Critica de la Filosofia del Estado de Hegel Éste es el secreto del misticismo. La misma abstracción fantástica que reconoce la conciencia del Estado en la forma inadecuada de la burocracia, una jerarquía del saber, tomando a ésta sin crítica por plenamente válida como la existencia real, la misma abstracción mística confiesa con la misma tranquilidad que el Espíritu real, empírico del Estado, la conciencia pública es simplemente un potpourri de los «pensamientos y opiniones de los muchos». Primero atribuye a la burocracia una esencia que le es ajena, luego asigna a la verdadera esencia la forma inadecuada del fenómeno. Hegel idealiza la burocracia y empiriza la conciencia pública. Hegel es capaz de tratar tan à part la conciencia pública real, porque ha tratado la conciencia à part como conciencia pública. Desde el momento en que cree haber realizado pertinentemente el Espíritu del Estado en sus soi-disant existencias, ya no le es preciso preocuparse de su existencia real. Mientras el Espíritu real rondaba por afuera, se le hacían muchas reverencias. Aquí dentro, cuando se le pilla en persona, apenas se le guarda consideración.
«La característica del elemento estamentario es que en él cobra existencia la cosa pública no sólo de suyo sino también para sí.» Y, concretamente, cobra existencia para sí como la «conciencia pública», como «generalidad empírica de las opiniones y pensamientos de los muchos».