El Capital
El Capital Quinto: está claro que el precio de la caÃda del agua, es decir el precio que el terrateniente obtendrÃa de vendérsela a algún tercero o inclusive al propio fabricante, no entra en primera instancia en el precio de producción de las mercancÃas, aunque sà en el precio de costo individual del fabricante, pues en este caso la renta emana del precio de producción —regulado con independencia de la caÃda de agua— de las mercancÃas del mismo tipo producidas con máquinas de vapor. Pero además, este precio de la caÃda de agua es, en general, una expresión irracional tras la cual se oculta una relación económica real. La caÃda de agua, al igual que la tierra en general o cualquier fuerza natural, no tiene valor, porque no representa un trabajo objetivado en ella, y por ello tampoco tiene un precio, el cual normaliter [normalmente] no es sino el valor expresado en dinero. Cuando no hay valor, tampoco puede representarse nada, eo ipso [precisamente por eso], en dinero. Este precio no es otra cosa que renta capitalizada. La propiedad de la tierra capacita al propietario para apoderarse de la diferencia entre la ganancia individual y la ganancia media; la ganancia asà embolsada, que se renueva anualmente, puede capitalizarse y aparece entonces como precio de la propia fuerza natural. Si la plusganancia que arroja para el fabricante la utilización de la caÃda de agua es de £ 10 por año, y la tasa media del interés es del 5%, esas £ 10 representan anualmente el interés de un capital de £ 200; y esta capitalización de las a 10 anuales —de las que el propietario de la caÃda de agua puede despojar al [833] fabricante, gracias a ésta— se manifiesta luego como valor de capital de la propia caÃda de agua. Ésta no tiene un valor en sà misma, sino que su precio es mero reflejo de la plusganancia interceptada, calculada de manera capitalista, cosa que se manifiesta de inmediato por el hecho de que el precio de £ 200 sólo representa el producto de la plusganancia de £ 10 durante 20 años, mientras que, bajo circunstancias en lo demás constantes, la misma caÃda de agua permite a su propietario apoderarse anualmente de esas £ 10 durante un tiempo indeterminado, durante 30, 100, x años, y que, por otra parte, si un nuevo método de producción no aplicable a la energÃa hidráulica, redujese el precio de costo de las mercancÃas producidas por la máquina de vapor de £ 100 a £ 90, desaparecerÃa la plusganancia y con ella la renta, y por ende el precio de la caÃda de agua.