La ideologia alemana
La ideologia alemana «Hegel había compendiado en unidad la sustancia de Spinoza y el yo fichteano; la unidad de ambas, la trabazón de estas esferas contrapuestas, etc., dan a la filosofía de Hegel su interés peculiar, pero en ellas radica, al mismo tiempo, su endeblez […]. Esta contradicción, en la que se mueve y fluctúa el sistema hegeliano, tenía necesariamente que resolverse y destruirse. Y esto solo podía lograrse haciendo imposible para siempre la pregunta de ¿cómo se comporta la formulación de la autoconciencia con respecto al espíritu absoluto? Ello podía lograrse en dos sentidos. O bien se necesita, para ello, que la conciencia arda de nuevo en el fuego de la sustancia, es decir, que se retenga y se mantenga en pie la pura relación de la sustancialidad; o bien deberá ponerse de manifiesto que la personalidad es la creadora de sus atributos y de su esencia, que en el concepto de la personalidad va ya implícito en general el estatuirse limitadamente a sí mismo» (¿al «concepto» o a la «personalidad»?) «y el abolir a su vez esta limitación, que se estatuye por su ser general, ya que cabalmente este ser es solamente el resultado de su autodiferenciación interna, de su actividad» (Wigand, pp. 87-88).