La ideologia alemana
La ideologia alemana Y ahora, debe decir, por tanto, tomo el mundo como lo que es independientemente de mí, como el suyo («el hombre toma», p. 18, «el mundo tal y como es», y no como a él se le antoja), primero como mi no propiedad (pues solo como espectro era, hasta ahora, mi propiedad): me refiero yo a todo y solo en este sentido lo refiero todo a mí.
«Si como espíritu repudiaba el mundo en la más profunda misantropía, como propietario repudio los espíritus o las ideas en su vanidad. Ya no tienen ningún poder sobre mí, como sobre el espíritu no tiene poder ninguna “potencia de la tierra”», p. 20.