La ideologia alemana
La ideologia alemana 1. Stirner concibe las diferentes fases de la vida solamente como «autoinvenciones» del individuo, las cuales se reducen siempre, además, a una determinada relación de conciencia. La diversidad de conciencia es aquí, por tanto, la vida del individuo. Los cambios físicos y sociales que en los individuos se operan y que crean un cambio de conciencia no le interesan, por tanto, para nada. He ahí que el niño, el adolescente y el hombre, en Stirner, encuentran siempre el mundo ya dispuesto, al «inventarse» a «sí mismos»; no se hace absolutamente nada para procurar que se encuentren con algo ante sí. Pero, ni siquiera la relación de la conciencia se concibe certeramente, sino solamente en su tergiversación especulativa. Eso explica por qué todas esas figuras adoptan, además, una actitud filosófica ante el mundo: «el niño, realistamente», «el adolescente, idealistamente», el hombre, como la unidad negativa de lo uno y lo otro, como la negatividad absoluta, lo que se trasluce claramente en la frase final anterior. Aquí se revela el misterio «de la vida de un hombre», aquí se destaca que «el niño» no es más que la transfiguración del «realismo», «el adolescente» la del «idealismo» y «el hombre» el intento de solución, de esta antítesis filosófica. Esta solución, esta «negatividad absoluta», solo se logra, como ya ahora puede verse, por el hecho de que el hombre acepta de buena fe las ilusiones tanto del niño como del adolescente, creyendo con ello haber superado tanto el mundo de las cosas como el mundo del espíritu.