La ideologia alemana
La ideologia alemana «Jerarquía es imperio del pensamiento, imperio del espíritu». En una jerarquía vivimos hasta hoy, oprimidos por quienes se apoyan en pensamientos, y los pensamientos son —¿quién no se había dado cuenta de ello, desde hace mucho tiempo?— «lo sagrado», p. 97. (Stirner se precave de antemano contra el reproche de que en todo su libro se limita a elaborar «pensamientos», es decir, «lo sagrado» por el hecho de que no se encuentra en él, por ninguna parte, un solo pensamiento. Cierto es que se atribuye, en Wigand, «virtuosidad de pensamiento», es decir, según él, en la fabricación «de lo sagrado», y esto si hay que concedérselo). «Jerarquía es soberanía del espíritu», p. 467. «Aquella jerarquía medieval no era más que una endeble jerarquía, puesto que dejaba discurrir junto a ella, sin ponerle coto, toda posible barbarie de lo profano» (pronto veremos «de donde sabe Stirner todo lo que debía hacer la jerarquía»), «y solo la Reforma aceró la fuerza de la jerarquía», p. 110. Stirner cree, en efecto, que «nunca el imperio del espíritu fue tan extenso y omnipotente» como a partir de la Reforma; y cree que este imperio del espíritu, «en vez de hacer que el principio religioso se divorciara del arte, el Estado y la ciencia, elevó a estos totalmente de la realidad al reino del espíritu y los hizo religiosos».