Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Dado el estado de mi espíritu en aquellos días, tenía que ser la poesía lírica necesariamente el primer recurso al que acudiera o, por lo menos, el más agradable y el más inmediato, mas como correspondía a mi situación y a toda mi evolución anterior, puramente idealista. Mi cielo y mi arte eran un más allá tan inasequible como mi propio amor. Todo lo real se esfuma y los contornos borrosos no encuentran límite alguno; ataques a la realidad presente, sentimientos que palpitan a todo lo ancho y de un modo informe, nada natural, todo construido como en la luna, lo diametralmente opuesto a cuanto existe y a cuanto debiera ser; reflexiones retóricas en vez de pensamientos poéticos, pero tal vez también cierto calor sentimental y la pugna por alcanzar cierto brío: he ahí todo lo que yo creo que se contiene en los primeros tres volúmenes de poemas que he enviado a Jenny. Toda la profundidad insondable de un anhelo que no atalaya fronteras late aquí bajo diversas formas, haciendo de la «poesía» un mundo sin horizontes ni confines.