Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion De ahà que no esté a favor de plantar una bandera dogmática; al contrario: tenemos que tratar de ayudar a los dogmáticos para que se den cuenta del sentido de sus tesis. Asà en concreto, el comunismo es una abstracción dogmática (y no entiendo por comunismo cualquier comunismo imaginario y posible, sino el comunismo realmente existente, tal y como lo enseñan Cabet, Dézamy, Weitling, etcétera). Este comunismo no es en sà mismo más que una variante refinada del principio humanÃstico, infectada por su antÃtesis, la realidad privada. Por tanto, la supresión de la propiedad privada y el comunismo no son en modo alguno idénticos, y no ha sido casual sino necesario que hayan brotado otras doctrinas socialistas opuestas, como las de Fourier, Proudhon, etcétera. El mismo comunismo no es sino una forma particular, parcial, de realizar el principio socialista.