Teorias sobre la plusvalia
Teorias sobre la plusvalia Por lo que al comprador se refiere, éste paga, según el supuesto de que se parte, solamente el valor de la tela de algodón. Es decir, entrega [al vendedor] una suma de dinero en la que se contiene el mismo tiempo de trabajo que en la tela de algodón. Caben [aquí] tres casos. Que el comprador sea capitalista. El dinero (es decir, el valor de la mercancía) con el que paga contiene asimismo una parte de trabajo no retribuido. [12] Por tanto, si uno vende trabajo no pagado, el otro compra [también] con trabajo no retribuido. Cada uno de ellos realiza trabajo no pagado, uno como vendedor, otro como comprador. O que el comprador sea [un] independent producer.[13] En este caso, recibirá equivalente por equivalente. Le tendrá sin cuidado el que el trabajo que el vendedor le vende en la mercancía sea pagado o no. Y cabe, finalmente, que sea [un] trabajador asalariado. También en este caso, y dando por supuesto que la mercancía se venda por su valor, obtendrá, como todo comprador, un equivalente en mercancía por su dinero. Recibirá tanto trabajo materializado en la mercancía como el que él entregue en dinero. Repondrá el trabajo contenido en él más el plustrabajo que entregue gratis. Pagará, pues, el dinero por encima de su valor, pagando también el equivalente del dinero, la tela de algodón, etc., en más de lo que vale. Por tanto, el costo para él, como purchaser[14] será mayor de lo que es para el seller[15] de cualquier mercancía, aunque reciba en la mercancía un equivalente por su dinero; pero en el dinero no ha recibido un equivalente por su trabajo, sino que ha dado en trabajo más del equivalente. El obrero es, pues, el único que paga todas las mercancías por encima de su valor, aunque las compre por lo que valen, porque ha comprado en más de su valor el equivalente general del trabajo, [que es] el dinero. De la venta de la mercancía al obrero no se deriva, pues, ninguna ganancia. Éste no le paga más que cualquier otro comprador: el valor del trabajo. En realidad, el capitalista que le revende la mercancía producida por el obrero realiza con esta venta una ganancia, pero solamente aquella que realizaría con cualquier otro comprador. Su ganancia —con respecto a este obrero— no nace de que le venda la mercancía por encima de su valor, sino de que, en realidad, se la había comprado al obrero, antes, en el proceso de producción, por debajo de su valor.