El halcón pirata
El halcón pirata Cuando el teniente volvió con las espadas, todos los marineros diseminados por el buque se agruparon apresuradamente, y formaban círculo, ansiosos de presenciar el duelo, que para ellos era uno de los más interesantes espectáculos. Mr. Dempster debía ser padrino del capitán Marston, y Billy Bowsprit de John Coe.
Los padrinos midieron las espadas para cerciorarse de que eran de igual longitud; y como pertenecían al capitán Marston, diose la elección al prisionero, que tomó una de ellas, aparentemente sin escoger.
Los combatientes pusiéronse en guardia, saludáronse con los aceros, y comenzó la lucha.
Bien pronto se reconoció que el joven Coe era más experto en el manejo de la espada. El capitán Marston había aprendido la esgrima, como todos los jóvenes de esmerada educación; pero hacía ya mucho tiempo que no se ejercitaba sino con el cuchillo, atendido el género de lucha en que debía tomar parte en su vida de pirata. Su antagonista, por el contrario, no había cesado de adiestrarse con sus amigos y compañeros, adquiriendo así gran destreza en el manejo de la espada.
