Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Pasó entre tanto una hora entera; como pan de oro batida durante siglos. El propio tiempo mantenía ahora largamente la respiración con agudo suspense. Mas al final, a unos tres puntos a barlovento de proa, Ajab de nuevo avistó el chorro, e instantáneamente tres aullidos surgieron de los tres topes, como si las lenguas de fuego los hubieran voceado.