Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Entonces, por todas estas razones, y por otras quizá demasiado analÃticas para ser verbalmente desarrolladas aquÃ, Ajab vio claramente que aún debÃa continuar en buena medida fiel al natural y nominal propósito de la expedición del Pequod; observar las prácticas acostumbradas; y no sólo eso, sino forzarse a sà mismo a demostrar todo su bien conocido y apasionado interés en el objetivo general de su profesión.
Sea todo esto como fuere, su voz se escuchaba ahora a menudo voceando a los tres topes y advirtiéndoles de que mantuvieran una atenta vigÃa, y que no dejaran de notificar ni una marsopa siquiera. La vigilancia no quedó mucho tiempo sin recompensa.