Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada —Señor Flask —dije yo, volviéndome al pequeño King-Post, que estaba cerca—; vos tenéis experiencia en estas cosas, y yo no. ¿Me dirÃais si es una ley inalterable en esta pesquerÃa, señor Flask, que un remero se rompa el espinazo arrastrándose a sà mismo con la espalda por delante al interior de las mandÃbulas de la muerte?
—¿No podéis apretujar eso para que sea más corto? —dijo Flask—. SÃ, ésa es la ley. Me gustarÃa ver a la tripulación de una lancha dejando agua atrás hacia una ballena con la cara de frente. ¡Ja, ja!, la ballena les devolverÃa la mirada, ¡tened eso en cuenta!