Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Así me lo pareció a mí mientras estuve en el timón, y durante largas horas silenciosamente guié en el mar el rumbo de este barco de fuego. Envuelto yo mismo durante ese intervalo en la oscuridad, veía de mejor manera la furia, la locura, el pavor de los otros. La continua visión de las malignas siluetas ante mí, revolviéndose medio en humo medio en fuego, acabó por generar afines visiones en mi alma tan pronto como empecé a ceder a ese irremediable sopor que siempre me embargaba durante el turno de medianoche a la caña.