Typee
Typee Reclinados en nuestras esteras, dimos un tipo de recepción admitiendo a sucesivos grupos de nativos, quienes se nos presentaron pronunciando sus nombres respectivos y se retiraban de buen humor al recibir los nuestros a cambio. Durante esta ceremonia prevaleció el mayor regocijo, casi todas las presentaciones de parte de los isleños eran seguidas por un refrescante ataque de risas que me llevó a creer que algunos de ellos se divertían inocentemente a expensas nuestras otorgándose una serie de títulos absurdos, cuyo sentido humorístico desconocíamos por completo.
Esta presentación nos llevó una hora; luego, al disminuir la concurrencia, me dirigí a Mehevi y le di a entender que necesitábamos comer y dormir. En seguida el atento jefe dijo unas palabras a un nativo, que desapareció y regresó al rato con una jícara de poi-poi y dos o tres cocos desprovistos de sus fibras y con la cáscara parcialmente abierta. En el acto llevamos a la boca una de estas copas naturales y en un segundo la despojamos del refrescante líquido que contenía. Luego pusieron ante nosotros los poi-poi y a pesar de nuestro apetito, me detuve a pensar de qué forma comerlo.
Este renglón fundamental de la alimentación de los marquesinos se confecciona con el fruto del árbol del pan. Se asemeja en su textura a nuestra goma de encuardernar libros, de color amarillo, y un poco ácido al gusto.