Historia de un pepe
Historia de un pepe —¿Cómo —replicó el subteniente—, que no conoces a la flor, nata y espuma de los oficiales retirados; el maestro de armas de quien recibe lecciones toda la juventud del batallón y que, según él mismo dice, podÃa darlas a Pacheco y a Carranza? ¿No has oÃdo hablar del capitán don Feliciano de Matamoros, retirado con goce de medio sueldo?
—Con ese nombre sà —dijo Gabriel—. Está escrito en una obra de táctica que fue suya y compré poco ha.
—Y que estuvo varias veces empeñada en la fonda de la esquina del cuartel, contestó Hervias. Matamoros, más conocido con el apodo de capitán Rompe y raja, a la mitad del mes se lleva bebido todo el medio sueldo, y para concluir los quince dÃas tiene que empeñar por acá y por acullá las pocas prendas que le quedan.
—¿Y lo que pagan los oficiales por las lecciones —preguntó Fernández—, qué se hace?