Tartufo
Tartufo TARTUFO: Calma, señor, calma; no corráis con tal aire. No necesitaréis ir muy lejos para encontrar vuestro retiro, porque se os va a prender en nombre del príncipe.
ORGON: ¡Ah, traidor, para el final reservabas este golpe con que me ejecutas y coronas todas tus perfidias!
TARTUFO: Vuestras injurias no lograrán encolerizarme, que he aprendido a sufrirlo todo por el Cielo.
CLEANTO: ¡Gran moderación, en verdad!
DAMIS: ¡Qué descaradamente se mofa del Cielo el infame!
TARTUFO: Todos vuestros arrebatos no me conmoverán ni pensaré en nada sino en cumplir mi deber.
MARIANA: Mucha gloria podréis pretender por esto, y es un cargo muy honroso para vos.
TARTUFO: Ningún cargo podría ser sino glorioso emanando del poder que a este lugar me envía.
ORGON: ¿Y no recuerdas, ingrato que mi mano caritativa te retiró de un estado miserable?
