Ana la de Ingleside

Ana la de Ingleside

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Di sintió que tendría que estar muy agradecida por eso, pero por alguna razón no lo estaba. Comenzaba a sentirse muy fuera de lugar, y el encanto con el cual Jenny había estado investida a sus ojos, súbita e irrevocablemente, había desaparecido. No sintió la emoción de antes cuando Jenny le contó la vez en la que casi se ahoga en un estanque. No la creyó. Jenny había imaginado esas cosas. Y probablemente el tío millonario y el anillo de diamantes de mil dólares y la misionera entre los leopardos también habían sido producto de su imaginación. Di se sentía tan desinflada como un globo pinchado.

Pero todavía faltaba la abuelita. Seguro que la abuelita era de verdad. Di y Jenny volvieron a la casa. La tía Lina, una señora de amplio busto y mejillas rojas, con un vestido de algodón estampado no demasiado limpio, les dijo que la abuelita quería ver a la visita.

—La abuelita está confinada a la cama —explicó Jenny—. Siempre llevamos a todos los que vienen a verla. Se pone furiosa si no lo hacemos.

—No te olvides de preguntarle cómo está del dolor de espalda —advirtió la tía Lina—. No le gusta que la gente no se acuerde de su espalda.

—Y del tío Johnny —dijo Jenny—. No te olvides de preguntarle cómo está el tío Johnny.

—¿Quién es el tío Johnny? —preguntó Di.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker