Emily lejos de casa
Emily lejos de casa Le contó lo del pacto con la tÃa Elizabeth. El señor Carpenter asintió.
—Excelente.
—¡Excelente! —repitió Emily, asombrada.
—SÃ. Es justo lo que necesitas. Te enseñará control y economÃa. Concéntrate en los hechos durante tres años y a ver qué puedes hacer con ellos. Deja el reino de la imaginación tranquilo y confÃnate a la vida común y corriente.
—No existe la vida común y corriente —replicó Emily.
El señor Carpenter la miró.
—Tienes razón, no existe —dijo, despacio—. Pero uno se maravilla que lo sepas. Bueno, continúa, continúa, sigue el camino que has elegido, y agradece a los dioses que quieras que te hayan dado la libertad de seguirlo.
—El primo Jimmy dice que nadie puede ser libre cuando tiene mil antepasados.