Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Oh hermanos mÃos, oà una risa que no era risa de hombre, – – y ahora me devora una sed, un anhelo que nunca se aplaca.
Mi anhelo de esa risa me devora: ¡oh, cómo soporto el vivir aún! ¡Y cómo soportarÃa el morir ahora! –
Asà habló Zaratustra.