La gaya ciencia
La gaya ciencia (pero al expresarla el poeta se cayó en una zanja)
¡Oh milagro! ¿Vuela aún?
¿Él sube, y sus alas descansan?
¿Qué lo eleva y lo lleva?
¿Qué es ahora para él meta y tirón y rienda?
Igual que las estrellas y la eternidad
vive él ahora en alturas que la vida rehuye,
compasivo incluso con la envidia:
¡y alto voló, quien alcanza a verlo cernerse!
¡Oh, pájaro albatros!
Hacia la altura me siento impulsado con eterno impulso.
Pensé en ti: y entonces me brotó
lágrima tras lágrima, ¡sí, te amo!
Canción de un pastor de cabras teocrítico
Ahí yago con mis entrañas enfermas,
me comen las chinches.
¡Y del otro lado todavía luz y ruido!
Lo oigo, están bailando…
Ella quería a esta hora
llegar a escondidas hasta mí.
Yo espero como un perro,
pero no hay señal alguna.
¿La cruz, cuando ella lo prometió?
¿Cómo pudo mentir?
¿O es que va detrás de cualquiera,