La gaya ciencia
La gaya ciencia Si me quedase atrás igual que tú,
sabrÃa de qué coacción suave como la seda…
¡mi felicidad, mi felicidad!
¡Fuera, fuera, música! ¡Deja primero que las sombras se oscurezcan
y crezcan hasta la noche parda y tibia!
Para ese tono es demasiado temprano, todavÃa no centellean
los adornos de oro con esplendor de rosas,
todavÃa queda mucho dÃa,
mucho dÃa para escribir, adentrarse subrepticiamente, murmurar solitariamente
¡mi felicidad, mi felicidad!
Tras nuevos mares
Hacia allà quiero ir; y me fÃo
de mà y de mi mano.
Abierto está el mar, hacia lo azul
se desliza mi barco genovés.
Todo brilla para mà nuevo y más nuevo,
el mediodÃa duerme en espacio y tiempo:
solo tu ojo, enorme,
¡me mira, infinitud!
Sils-Maria
Aquà estaba sentado, esperando, esperando, pero a nada,
más allá del bien y del mal, disfrutando