La gaya ciencia
La gaya ciencia ya de la luz, ya de la sombra, enteramente y solo juego,
enteramente lago, enteramente mediodÃa, enteramente tiempo sin meta.
De repente, ¡amiga!, uno se convirtió en dos,
y Zaratustra pasó de largo a mi lado…
Al mistral
Una canción de baile
Viento mistral, cazador de nubes,
asesino de la tribulación, limpiador del cielo,
hirviente, ¡cómo te amo!
¿No somos nosotros dos las primicias
de un solo seno, de una sola suerte,
predeterminados eternamente?
Aquà sobre resbaladizos caminos de rocas,
me acerco a ti danzando,
danzando, como tú silbas y cantas:
tú, que sin barco ni remo,
el más libre hermano de la libertad
saltas sobre mares salvajes.
Apenas despierto, oà tus llamadas,
me arrojé hacia los escalones tallados en la roca,
hacia la pared amarilla junto al mar.
¡Salve!, ya venÃas tú
igual que luminosos y diamantinos torrentes
victorioso desde las montañas.