1984

1984

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Estas cosas suelen ocurrir -empezó vagamente-. A fuerza de pensar en ello, se me ha ocurrido que pudiera ser... fue desde luego una indiscreción, lo reconozco. Estábamos preparando una edición definitiva de los poemas de Kipling. Dejé la palabra Dios al final de un verso. ¡No pude evitarlo! -añadió casi con indig-nación, levantando la cara para mirar a Winston-. Era imposible cambiar ese verso. God (Dios) tenía que rimar con God. ¿Te das cuenta de que sólo hay doce rimas para rod en nuestro idioma? Durante muchos días me he estado arañando el cerebro. Inútil, no había ninguna otra rima posible.

Cambió la expresión de su cara. Desapareció de ella la angustia y por unos momentos pareció satisfecho.

Era una especie de calor intelectual que lo animaba, la alegría del pedante que ha descubierto algún dato inútil.

-¿Has pensado alguna vez -dijo- que toda la historia de la poesía inglesa ha sido determinada por el hecho de que en el idioma inglés escasean las rimas?

No, aquello no se le había ocurrido nunca a Winston ni le parecía que en aquellas circunstancias fuera un asunto muy interesante.

-¿Sabes si es ahora de día o de noche? -le preguntó. Ampleforth se sobresaltó de nuevo:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker