1984

1984

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-¡Camarada! ¡Oficial! No tienes que llevarme a ese sitio; ¿no te lo he dicho ya todo? ¿Qué más quieres saber? ¡Todo lo confesaría, todo! Dime de qué se trata y lo confesaré. ¡Escribe lo que quieras y lo firmaré!

Pero no me lleves a la habitación 101.

-Habitación 101 -dijo el oficial.

La cara del hombre, ya palidísima, se volvió de un color increíble. Era -no había lugar a dudas- de un to-no verde.

-¡Haz algo por mí! -chilló-. Me has estado matando de hambre durante varias semanas. Acaba conmigo de una vez. Dispara contra mí. Ahórcame. Condéname a veinticinco años. ¿Queréis que denuncie a alguien más? Decidme de quién se trata y yo diré todo lo que os convenga. No me importa quién sea ni lo que va-yáis a hacerle. Tengo mujer y tres hijos. El mayor de ellos no tiene todavía seis años. Podéis coger a los cuatro y cortarles el cuerpo delante de mí y yo lo contemplaré sin rechistar. Pero no me llevéis a la habitación 101.

-Habitación 101 -dijo el oficial.

El hombre del rostro de calavera miró frenéticamente a los demás presos como si esperara encontrar alguno que pudiera poner en su lugar. Sus ojos se detuvieron en la aporreada cara del que le había ofrecido el mendrugo. Lo señaló con su mano huesuda y temblorosa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker