Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Todos los que habían hecho dos visitas a Barcelona durante la guerra, con intervalos de algunos meses, comentan los extraordinarios cambios que observaron en ella. Por extraño que parezca, los que fueron por primera vez en agosto y volvieron en enero o, como yo mismo, primero en diciembre y después en abril, al volver siempre decían lo mismo: «La atmósfera revolucionaria ha desaparecido». Sin duda, para quien hubiera estado allí en agosto, cuando la sangre aún no se había secado en las calles y los milicianos ocupaban los hoteles elegantes, Barcelona, en diciembre, le habría parecido una ciudad burguesa; pero para mí, recién llegado de Inglaterra, se continuaba pareciendo más a una ciudad obrera que cualquier otra que yo hubiera podido concebir. Pero la marea estaba de reflujo. Ahora volvía a ser una ciudad corriente, un poco maltratada y lastimada por la guerra, pero sin ninguna señal externa de predominio de la clase trabajadora.