Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña —¡Eh! ¡No tires contra nosotros!
—¿Qué?
—¡No dispares o nosotros también lo haremos!
—¡No, no! No disparaba contra vosotros. ¡Mira allá abajo!
IndicĂł con el fusil la travesĂa que habĂa despuĂ©s de nuestro edificio. Efectivamente, un chico de mono azul, armado con un fusil, doblaba la esquina a toda prisa. Era evidente que acababa de hacer un disparo contra los guardias civiles que estaban en el terrado.
—Tiraba contra él. Él lo hizo primero —creo que era cierto—. No queremos disparar contra vosotros. Somos sólo trabajadores, igual que vosotros.
Hizo el saludo antifascista, que yo devolvĂ. Le gritĂ©:
—¿Os queda algo de cerveza?
—No, se acabó toda.
Ese mismo dĂa, sin motivo aparente, un individuo situado en el edificio de la JSU, más abajo, alzĂł de pronto el fusil y me disparĂł un tiro en el momento en que me asomaba por la ventana. Quizá le parecĂ un blanco tentador. Yo no respondĂ. Aunque estaba a sĂłlo cien metros, su punterĂa fue tan mala que la bala ni siquiera pegĂł en el tejado del observatorio. Como de costumbre, la pĂ©sima punterĂa española me habĂa salvado. Desde ese mismo edificio me hicieron varios disparos más.