Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Después de todo, resultó que no nos habíamos precipitado al marcharnos. El primer periódico que vimos anunciaba el arresto de McNair por espionaje; las autoridades españolas se habían apresurado un poco al anunciar esto. Por fortuna, el «trostkismo» no es un motivo de extradición.
Me pregunto cuál es el primer acto espontáneo de la gente cuando sale de un país en guerra y pone los pies en uno en paz. El mío fue correr a un puesto de tabaco y comprar cigarros y cigarrillos hasta llenarme los bolsillos. Luego fuimos a un bar y bebimos una taza de té, el primer té con leche fresca que tomábamos en muchos meses. Pasaron varios días antes de acostumbrarme a la idea de que podía comprar cigarrillos cada vez que lo deseara. Siempre esperaba ver cerrada la puerta del estanco y en el escaparate el temido cartel: «No hay tabaco»*.