Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Mientras tuve el brazo en cabestrillo, pasé varios días felices vagando por la campiña. Monflorite era el acostumbrado amontonamiento de casas de barro y piedra, con estrechas callejuelas tortuosas semidestrozadas por los cañones hasta el punto de parecerse a los cráteres de la luna. La iglesia había quedado muy mal parada, pero era usada como depósito militar. En toda la vecindad había sólo dos granjas: Torre Lorenzo y Torre Fabián, y sólo dos edificios verdaderamente grandes, sin duda las casas de los terratenientes que alguna vez dominaron la zona; su riqueza contrastaba con las chozas miserables de los campesinos.