La hija del clerigo
La hija del clerigo Pero al principio Dorothy estaba demasiado ocupada para prestar demasiada atención a la señora Creevy y sus desagradables idiosincrasias. Comprendió enseguida que la señora Creevy era una mujer odiosa y que su propia situación era muy parecida a la de un esclavo, pero eso no la preocupó demasiado. Su trabajo era demasiado absorbente e importante. Comparado con eso, su bienestar e incluso su futuro casi carecían de importancia.