La hija del clerigo
La hija del clerigo —¿Confesado? ¡Ni loca! Pero sus pecados la han traicionado. Ha sido una de esas cosas en las que la gente devota como usted ve la mano de la Providencia. Echa tu pan a las aguas y demás. Se ha metido en un lÃo muy desagradable, un proceso por difamación. En Knype Hill no se habla de otra cosa desde hace quince dÃas. Pensaba que habrÃa visto usted algo en los periódicos.
—Hace siglos que no leo ninguno. ¿Quién la ha denunciado por difamación? ¿No irá a decirme que ha sido mi padre?
—¡Dios mÃo, no! Los clérigos no pueden iniciar procesos por difamación. Ha sido el director del Barclay’s Bank. ¿Recuerda su historia de que mantenÃa a una querida con el dinero del banco?
—SÃ, creo que sÃ.